San Juan de Éfeso, un tributo al apóstol San Juan

San Juan de Éfeso en Turquía

La antigua ciudad de Éfeso es un lugar lleno de ruinas enigmáticas que nos trasladan a otra época. Entre todas ellas encontramos un lugar muy especial, San Juan de Éfeso, una basílica de estilo bizantino construida allá por el año 548 por orden del emperador Justiniano y su esposa Teodora.

Al parecer, esta iglesia, por un lado, formaba parte del programa de renovación de los monumentos cristianos en Oriente que ejecutó dicho emperador a mediados del siglo VI. Además, tanto él como su esposa estaban convencidos de que el lugar en el que se levantaba era el mismo lugar en el que el apóstol San Juan fue enterrado, por lo que también se convertía en un tributo especial a su figura y su función en la historia de la religión cristiana.

Jesús pidió a Juan que se ocupara de cuidar a su madre. Así, Juan y la Virgen fueron a Éfeso. Juan, en un momento dado, fue desterrado a Patmos durante 8 años, no obstante, al cabo de un tiempo regresó nuevamente a Éfeso y continuó escribiendo su Evangelio.

Fue precisamente aquí donde dicen que fue martirizado a los 98 años, cuando Trajano reinaba. Asimismo, según cuentan, también fue enterrado justo en el lugar en el que la gran iglesia levantaba sus muros.

Esta basílica fue en su día la segunda más grande de toda Anatolia, y aunque su estado es ruinoso, lo cierto es que a través de esos restos podemos adivinar la grandiosidad de la misma, una basílica que contaba con una planta de cruz con hasta seis cúpulas. Dicen que bajo la cúpula central se encontraba la tumba sagrada del apóstol.

Llama la atención por su construcción en piedra y ladrillo, algo que parecía raro en la arquitectura de aquellos días.

En cuanto a la tumba, estaba levantada por dos grandes escaleras y cubierta por mármol. Los peregrinos pensaban que el polvo fino sobre la tumba podía tener poderes milagrosos y curativos.

En el ábside de la nave central encontrábamos el synthronon, o lo que es lo mismo, las filas de asientos semicirculares para el clero. Asimismo, en el transepto norte se ubicaba la cámara del tesoro, que posteriormente fue convertida en capilla.

Las murallas que hay alrededor de la iglesia fueron construidas con el fin de protegerla de los constantes ataques árabes de los siglos VII y VIII. Asimismo, también destacamos los frescos del siglo XX que representan a San Juan, Jesús y un Santo.

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Foto vía:  tourquia

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Categorias: Esmirna, Selçuk



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