La hermosa ciudad de Mardin

mardin

Ubicada en un lugar estratégico entre Turquía y Siria, Mardin se levanta sobre una montaña rocosa. Un lugar estupendo para divisar las planicies del norte de Siria. Es una ciudad bonita, con una arquitectura de estilo árabe y líneas amables que nada hacen sospechar el pasado trágico que se vivió entre sus calles ya que en Mardin, la mayoría de los armenios que residían en sus casas se vieron obligados a emigrar tras el Genocidio de 1915.

Con un nombre que tampoco escapa al debate, muchos dicen que viene de “fortaleza” y otros de “rebeldes contra la impiedad”, Mardin aspira a convertirse en Patrimonio de la Humanidad, y motivos no le faltan.

Los orígenes de la urbe los encontramos en la época de Subartu, edad de bronce. Posteriormente, el mismísimo Alejandro Magno la conquistaría en el 335 a.d.C, pero también pasearon por sus calles arcadio-sumerios, babilonios, hititas, asirios, urartianos, medas, persas o romanos, entre muchísimos otros. Es por ello que la riqueza histórica de Mardin es enorme.

Encontramos construcciones muy diferentes dentro de esta ciudad, edificios musulmanes y cristianos, entre otros. La mejor forma de descubrirlos, es paseando por sus laberínticas calles, todas ellas pobladas de un sinfín de casas construidas en roca calcárea.

No es un pueblo realmente turístico; y es que, aunque su belleza es más que evidente, no son muchos los que llegan hasta aquí. Así, no es de extrañar que la gente se muestre amable con los turistas, curiosos con su cultura y agradecidos. No es raro que comprando en una tienda el dueño termine enseñándonos su casa; y es que aquí, la hospitalidad, es una seña de identidad.

La principal atracción de Mardin es la mezquita Ulu Camii, un lugar que llama la atención por su gran domo y un minarete que data del siglo XII.

También es interesante visitar el museo de la ciudad, un lugar repleto de objetos que nos contarán la amplia historia de Mardin, así como la estancia de todas las culturas que han pasado por allí.

Para hacer compras el bazar, como no podría ser de otra forma. Aquí encontraremos un amplio surtido de productos, desde bombones hasta objetos a base de latón o piel. Asimismo, también podremos comprar otros productos para degustar, como dátiles, almendras o especias.

Aunque es una ciudad moderna, la parte histórica parece parada en el tiempo. Un lugar lleno de tradición y de encanto. Tranquilidad en cada rincón de la misma. Sin lugar a dudas el entorno perfecto para perderse y disfrutar de una experiencia turca en estado puro.

Para seguir tu ruta turística

Foto vía:   senoldemir

Imprimir

Etiquetas:

Categorias: Mardin



Deja tu comentario