Solimán II el Magnífico

Soliman II

Solimán II, nació en la ciudad turca de Trebisonda (Trazbon) en 1494, y fue el Sultán que logró llevar al Imperio Otomano a su máximo esplendor, hecho que le granjeó el sobrenombre de “El Magnífico“. Sucesor de Selim I a partir del año 1520, Solimán emprendió y dirigió personalmente una dura campaña de expansión del imperio, lo cual llevó a los turcos hasta las puertas de la Europa dominada por los cristianos, los límites del dominio de los Habsburgo y también los terriotorios chiítas del Este, además de varias partes del Mediterráneo.

Mientras las fuerzas del emperador Carlos V estaban concentradas tratando de vencer a Francisco I de Francia, Solimán aprovechó la ocasión y pasó a formar parte de la disputa por la sucesión de Hungría mediante su apoyo a Juan Zapolya, el entonces voivoda de Transilvania, en contra de los Habsburgo. Entre los años 1521 y 1529, Solimán tomó el control de Belgrado, Budapest y tuvo a la ciudad de Viena bajo asedio. Continuando con su campaña expansionista, también conquistó Bagdad, Tabriz y una buena porción de Mesopotamia, llegando a extender su control hasta las fronteras de Arabia con el mar.

En el año 1547, se hizo con el dominio de la mayor parte de la extensión de Hungría, logrando además someter a los alemanes a rendirle tributo, como también ocurrió con Argel y Trípoli. Su alianza con el temido pirata Khair-al-Din, conocido popularmente como Barbarroja, consiguió extender aun más su influencia llegando hasta las costas magrebíes.

Pero sus cada vez más numerosas conquistas terminaron súbitamente en 1566 a su fallecimiento, que llegó mientras realizaba una nueva campaña en Hungría, pero dejó entre los cristianos un profundo temor a las ansias expansionistas de los musulmanes, hecho que provocaría poco después la célebre Batalla de Lepanto. Solimán no sólo se encargó de expandir las fronteras del Imperio Otomano, sino que también dedicó parte de su tiempo a la poesía, la labor legislativa y la arquitectura civil, siendo su contribución imprescindible para convertir a Estambul en la más hermosa de las ciudades europeas del siglo XVI.

Imprimir

Categorias: Historia de Turquía



Deja tu comentario