Breve historia de Turquía

Estambul

Turquía fue uno de los nuevos estados que surgieron una vez desintegrado el Imperio Otomano. Para conocer el origen de esta República tenemos que desplazarnos mucho en el tiempo, allá por el año 1.900 a.C, momento en el que los hititas llegaron a la península de Anatolia fundando el primer estado indoeuropeo.

Este pueblo viviría su máximo esplendor en el año 1450 a.C, momento en el que se habían expandido considerablemente y habían evolucionado mucho respecto a sus primeros asentamientos. Pronto comenzarían las pugnas con otros reinos, y las tensiones con los egipcios obligaron a los hititas a firmar el primera tratado de paz de la historia, tratado que se firmó con Ramses II en Kadeshen en el año 1285 a.C.

A partir del año 1.200 a.C los tracios, entre otros pueblos, empezaron a invadir sus territorios reduciendo el imperio hitita a pequeños asentamientos sin importancia.

La llegada del pueblo persa a Anatolia se haría realidad a partir del siglo V a.C. Este pueblo desplegó todo su potencial conquista tras conquista, llegando incluso a Grecia. Nadie consiguió pararles los pies hasta que llegó Alejandro Magno en el año 332 a.C, momento en el que Anatolia sería liberada de dichos persas.

Con Alejandro Magno se vivió una época de gran esplendor. Grandes avances en muchos campos así como el impulso de la síntesis entre occidente y oriente.

Tras la muerte de Alejandro Magno se creó el reino de Pérgamo. En esta época se alcanzaría un nivel impresionante en cuanto a civilización se refiere. Fue el momento en el que se crearon las ciudades más bellas de toda Anatolia, ciudades que a día de hoy aun guardan resquicios de este reino.

Tras el último rey de Pérgamo, el territorio sería anexionado por el Imperio Romano. Son evidentes los aportes que esta civilización trajeron a toda la península. Un desarrollo científico y arquitectónico sin igual, levantando verdaderas urbes al más puro estilo del Imperio.

Constantino, allá por el año 330, decidiría trasladar la capital a Constantinopla (Estambul). Esta es quizá una de las fechas más importantes en toda la historia de Turquía. A partir de ese momento la religión oficial de todo el estado bizantino sería el cristianismo y se construirían así muchos templos de culto.

No obstante este imperio también fue aplacado por nuevos invasores y posteriores moradores. En el año 636 comenzaron las invasiones de los árabes musulmanes que terminaron por derrotar al imperio bizantino y se asentaron en Constantinopla.

Los otomanos provenían de clanes y tribus nómadas que habían ocupado Asia Central durante miles de años. Las sequías y las hambrunas hicieron que estas tribus, entre otras, se desplazaran hasta Anatolia. Finalmente, tras ocupar grandes terrenos e ir evolucionando como pueblo surgiría el Imperio Otomano en el año 1288, fundado por el musulmán Osmanli.

Los otomanos impulsarían la arquitectura, usando un estilo propio y dejando a un lado su antigua condición nómada. Estambul lograría así un gran número de nuevos edificios, entre los que se destacan mezquitas, baños y escuelas entre otros.

El Imperio Otomano se mantendría en pie hasta finalizar la Primera Guerra Mundial. Tras esta guerra se perdió Siria, Palestina, Mesopotamia y Arabia. De esta forma Turquía quedaba reducida a lo que hoy por hoy conforma el país.

Ante la concesión de Esmirna a Grecia, una avalancha de nacionalistas turcos, encabezados por Mustafa Kemal Atatürk, comenzaron una guerra por la independencia, de esta forma terminaron por expulsar a los griegos y crearon la República de Turquía en 1923.

Otros enlaces de interés:

Foto vía: Bjørn Christian Tørrissen

Imprimir

Etiquetas: ,

Categorias: Historia de Turquía



Deja tu comentario