Constantinopla y Constantino I

mezquita azul estambul

Antes de ser la actual Estambul, preciosa ciudad capaz de hipnotizar a sus visitantes, en este rincón de Turquía se habría levantado Constantinopla, creada por Flavio Valerio Aurelio Constantino , también conocido como Constantino I el Grande.

Este legendario emperador, refundaría la ciudad en el año 324. Tras vencer al coemperador romano Licinio, se convertiría en el hombre más poderoso del Imperio Romano, decidiendo que la ciudad de Bizancio sería la capital de su Imperio. Y así fue como esta se convertiría en el centro de la cultura clásica del Imperio Romano de Oriente o Imperio bizantino.

Estratégicamente situada entre el Cuerno de Oro y el mar de Mármara, punto de unión entre Europa y Asia, no es de extrañar que el lugar en cuestión fuera un objetivo deseado por cualquier hombre con poder. Así, Constantino I comenzaría con los trabajos para poder embellecer el núcleo urbano, al mismo tiempo que la protegía de los ataques enemigos.

Seis años tardó en levantar esta ciudad. Un final de obra que culminó con una inauguración basada en los ritos tradicionales que durarían aproximadamente 40 días. Ese sería el nacimiento de una de las ciudades más importantes que ha visto el mundo, un lugar que en un par de siglos triplicaría su población y que a lo largo de la Edad Media sería conocida como la urbe más rica de Europa, conociéndose también con el sobrenombre de “la reina de las ciudades”.

Constantinopla fue renombrada como Nea Roma Constantinoplis (Nueva Roma de Constantino), y fue reconstruida a imagen y semejanza de Roma. Así, se añadieron catorce regiones, foro, capitolio y senado.

Aun así, Constantino no quiso destruir los templos que ya existían. Esto era debido principalmente a que este Emperador fue el encargado de legalizar la religión cristiana por medio del Edicto de Milán (313). Así, los paganos no fueron perseguidos, ni tampoco fueron derrumbados sus templos. Abolió la cruxifixión, las luchas entre gladiadores y reguló el divorcio.

Podemos decir que durante la vida de Constantino, esta ciudad se levantó hacia el mundo como uno de los lugares más importantes del planeta, incluso uno de los más modernos en cuanto a su gestión. Llena de cultura, arte y por tanto belleza. Un legado que a pesar de ser grande terminaría, pues los turcos otomanos harían caer la ciudad en 1453, dando lugar al comienzo del fin del último vestigio del Imperio romano de Oriente.

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Foto vía: estambul06

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Categorias: Historia de Turquía



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