Babakale, el punto más extremo de Asia

Babakale

Las costas del Mar Egeo son uno de los lugares más paradisíacos de Turquía; se extienden desde Assos hasta İzmir, un fascinante paisaje de verdes colinas, encantadores pueblos de pescadores e increíbles yacimientos arqueológicos. Assos fue uno de los más importantes centros de enseñanza de la antigüedad; de hecho, aquí estudió Aristóteles y enseñó durante tres años.

El yacimiento arqueológico más importante de Assos es Behramkale, fundado por el rey hitita Tutalia IV en el siglo XIII antes de nuestra era, justo frente a la isla griega de Lesvos. Hay un grandioso templo dedicado a Atenea, de estilo dórico; según se dice, aquí se contemplan los más bellos amaneceres de Turquía, con la luz del sol naciente reflejándose en las altas columnas de mármol.

Muy cerca se encuentra Babakale, a unos 15 Km. de Gülpınar, un pintoresco y pequeño pueblo costero que señala el punto más extremo del oeste de Asia, bañado por las aguas del Mar Egeo y el Mar de Mármara. Fue el último bastión otomano y es un verdadero paraíso en el mar. Aquí podremos visitar todas las huellas del tiempo, en su magnífico castillo, carreteras, mezquitas, baños y fuentes de gran belleza.

En alguna época refugio de piratas como Ahmed, los expedicionarios de mar encontraban en Babakale un puerto seguro para recalar frente a las tormentas. El castillo fue construido por prisioneros y cuenta con 5 Km. de tuberías para llevar agua desde las fuentes.

Durante mucho tiempo olvidada, Babakale es actualmente un puerto turístico y pesquero, con su fresco aire perfumado por el tomillo que cubre las colinas y sus aguas pobladas de peces, ya que este lugar de transición entre el Mar Mediterráneo y el Mar Negro es elegido por las especies para desovar. En verano es un lugar muy codiciado para la pesca submarina.

La navegación deportiva y de recreo es otra de las aficiones de los turistas que llegan a Babakale, en amable rivalidad con los que visitan la isla de Lesvos, a sólo 9 millas de distancia.  Si llegan entre mayo y noviembre, podrán disfrutar sus playas de arenas únicas, totalmente antiadherentes, estudiadas por geólogos de todo el mundo.

Otro atractivo son los baños de Kestanbol, con curaciones de agua y arena.
El puerto natural de Babakale perteneció a la antigua ciudad de Hamaxitos, que aún no ha sido excavada. Los pescadores conservan las antiguas tradiciones, como proveerse de galletas duras que dejan como ofrenda en la ermita de Latif Baba para atraer a la buena suerte. Es muy fácil llegar a Babakale desde Estambul por la carretera D230, separadas por 564 Km. de distancia.

Foto: vía Babakale

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Categorias: Pequeños pueblos de Turquía



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