Güllük, el niño y el delfín

Gulluk

Güllük es una histórica bahía sobre el Mar Egeo. Si algo te resulta familiar, es porque uno de los más importantes lugares de la Bahía de Güllük son las ruinas de Iasos, la ciudad construida en una colina en el extremo de la península, en el siglo V antes de nuestra era por Argos. Rodeada de mar por tres de sus lados, es un puerto natural protegido; fuera de las murallas se encuentra el mercado de pescado más barato y abundante de la región.

El pueblo a la entrada de las ruinas se llama Kiyi Kislacik y se encuentra al noroeste de la bahía de Güllük, a 18 Km. de Milas. Es muy fácil llegar en automóvil desde el pueblo de Kosk por la carretera que conecta Milas con Selimiye.

Se puede visitar el Templo de Zeus, varias inscripciones y lugares religiosos. Los templos griegos fueron reparados por Eupatros, el hijo de Epícrates, en la época romana; el teatro muestra los nombres de actores y músicos. Desde aquí se puede ver el castillo y el faro de la bahía. Kiyi Kislacik está protegida por largas paredes hacia la rocosa llanura del oeste.

Anteriormente conocida como Küllük, Güllük pertenece al condado de Milas en la provincia de Mugla. Sus casas salpican las laderas de la montaña y cueva de Asín, y se cree que su nombre actual fue adoptado en 1933 debido a las hermosas vistas y aroma a rosas que impregna su aire.

Los habitantes de Güllük tradicionalmente se han dedicado a la pesca y actualmente es uno de los principales centros de cultivo de peces azules, lisas, anguilas, cisura y lubina: el sabor de las anguilas de Güllük es indispensable para los conocedores y la fama de su pescado azul va más allá de las fronteras de Turquía.

Hay muchísimo para ver y hacer aquí en Güllük, como recorrer sus ruinas históricas, pasear por la ciudad vieja, visitar el barrio de Mandalya con sus casas blancas, sus cuevas naturales y sobre todo disfrutar del mar. Si llegan el 1° domingo de julio, podrán participar en las alegres celebraciones de la ciudad.

Sorprenderá al visitante un monumento en la costa, sobre una piedra golpeada por el mar: Hermias y el Delfín. Es una leyenda local según la cual un niño llamado Hermias fue devorado por el mar, pero un pescador afirmó verlo montado en el lomo de un delfín. Un día, aparecieron en la playa el niño y el delfín, los dos sin vida, pero los habitantes de la ciudad comprendieron que el delfín había intentado salvarlo llevándolo hacia la costa, y por eso levantaron la estatua que hoy en día simboliza la amistad.

Foto: vía Municipalidad de Gulluk

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