Iskilip, escapada a la historia de Anatolia

Iskilip

Iskilip es una antigua ciudad en las colinas de Çağıl; ya era mencionada por viajeros y aparece en distintas notas y grabados antiguos. Los viajeros del siglo XIX describieron sus viñedos cubriendo las laderas y la villa asentada en un pequeño valle, con incontables minaretes, custodiada por un castillo construido en lo alto de una roca impresionante, desnuda, en forma de cono, de superficie lisa y resbaladiza. Estamos en la antigua Blucium romana, una ciudad que en algún momento fue una posada en las rutas del comercio tradicional.

Hay muchísimo para ver y hacer aquí en Iskilip, como visitar las sorprendentes tumbas-cueva en las que se ve una disposición de columnas muy poco usual y decoradas con ángeles que tienen trofeos y ramas en las manos.

Pero el punto focal de Iskilip es el castillo, de forma irregular, actualmente en ruinas aunque hay algunas reparaciones recientes. Blucium fue uno de los últimos bastiones del mítico imperio de Paflagonia, y el geógrafo Estrabón describió la roca como una estructura volcánica. Se cree que fue construido a comienzos del siglo XV; junto al castillo había un edificio de seis lados que debió albergar un jardín floreciente, una mezquita y una medersa.

Iskilip se encuentra en el Valle del Río Rojo, rodeada de fértiles campos verdes y bosques, a la sombra de las cordilleras y terrazas de Paphlogonia. Una de las joyas más cuidadas de la ciudad son las casas antiguas; construidas de adobe y madera, fueron construidas a mediados del siglo XIX. Estas casas llegaron a ser 1770, pues según los datos de la época, tenía casi 50.000 habitantes, 108 mezquitas, 6 madrasas, 5 bibliotecas y un mercado además de sus tiendas, fuentes, molinos y edificios públicos.

Las casas históricas, algunas de más de 200 años de edad, se diferencian de las de otros lugares de Turquía ya que algunas tienen tres pisos y además continúan habitadas. Estas casas son un símbolo de la vida social de la familia turca, y estaban pensadas para familias numerosas, con jardín, entrada y salida de carros, puertas de madera de doble hoja, altos muros, viñedos, corrales, bodegas, lavandería y horno de pan.

Queda mucho en el tintero, como las famosas “ranuras” en la roca, formaciones volcánicas que asombraron a los viajeros europeos del siglo XIX, y que según las teorías actuales se formaron hace millones de años como consecuencia de erupciones submarinas, ya que Anatolia, como muchos otros lugares del mundo, estaba cubierta por el Mar de Tethys.

Es muy fácil llegar a Iskilip ya que se encuentra a 210 Km. de Ankara con la que está conectada por un servicio de autobús; si llegan en su propio automóvil, deben tomar la carretera de Ankara en dirección a Çankırı y encontrarán la señalización 20 Km. antes de esta ciudad. Si vienen desde Corum, a sólo 55 Km., podrán utilizar uno de los servicios de minibús que parten cada media hora.

Foto: vía Wikipedia

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