El Ninfeo de Antonino o la Fuente del Amor

Sagalassos

En el año 2009 se realizó por primera vez el Festival Internacional de la Boda en Antalya, una hermosa provincia en la denominada “Riviera turca” debido a su impactante belleza mediterránea y las antiguas ciudades y puertos que salpican sus 630 Km. de costa. Ese año, precisamente el diez de diciembre, considerado un día santo, diez parejas extranjeras se casaron en la Iglesia de Demre por primera vez en siglos. Esta iglesia es llamada también Iglesia de San Nicolás o Santa Claus.

Desde entonces, esta región es elegida para casarse por decenas de parejas, en distintos lugares históricos, por ejemplo, la ciudad antigua de Sagalassos, en la actual Ağlasun, provincia de Burdur, a 100 Km. de la moderna ciudad de Antalya. Aquí se encuentra el Ninfeo de Antonino o Cascada del amor, que hoy vamos a conocer.

La ciudad de Sagalassos es realmente muy antigua ya que las primeras huellas humanas son del año 12000 antes de nuestra era; su estratégica ubicación le permitió cumplir funciones defensivas, controlar el paso por los montes Tauro y convertirse en la torre de agua de las ciudades cercanas. Vivió su época de mayor esplendor bajo el imperio de Marco Aurelio: por ejemplo, en el siglo II Tito Flavio Neón financió la construcción de una gigantesca biblioteca que se puede ver, parcialmente restaurada.

También se construyeron unos baños que abarcaban más de 10 hectáreas. Las excavaciones comenzaron en 1985 y a partir de 1990 empezó a ser conocida por el turismo, debido a los proyectos de restauración en conjunto con la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. El 9 de agosto de 2007 se descubrió una colosal estatua del emperador Adriano, que debió tener 4 o 5 metros de altura, tallada en secciones y montada con espigas de mármol.

También se descubrió el Ninfeo de Antonino: una monumental fuente de 9 metros de altura y 28 metros de largo, construida entre 161 y 180, con siete tipos diferentes de piedra y una cascada de 4.5 metros de alto que cae llenando una piscina de 81 metros cúbicos. El muy buen estado de conservación de los elementos permitió la reconstrucción y restauración del edificio prácticamente con su aspecto general, mediante una técnica llamada “anastilosis”, la misma que se utilizó para reconstruir las Termas de Antonino en Túnez.

Con un permiso especial de la Dirección de Cultura y Turismo de la provincia de Burdur, tú y tu pareja pueden venir a dar el “sí” frente a esta bella e impactante fuente; según la costumbre, después de la ceremonia deben liberar dos palomas blancas y lanzar monedas de la suerte a la Fuente de Antonino.

Foto: Sara Murray

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Categorias: Antiguas ciudades, Burdur



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