La Vía Diagonal: las tumbas de piedra de Ahlat

Tumbas de Ahlat

El sudeste de Europa posee valores culturales únicos y una brillante diversidad, resultado del intercambio cultural milenario en una genuina encrucijada de caminos. Desde la prehistoria hasta los tiempos modernos, es posible encontrar aquí una verdadera cultura con raíces históricas comunes. Todos estos tesoros se expresan en 57 sitios del Patrimonio Mundial y el brillo de 5 obras maestras del Patrimonio Inmaterial así considerados por la UNESCO.

Para saberlo todo acerca de esta impactante región, lo mejor es seguir alguno de los caminos antiguos, como la Ruta de la Seda, el Camino del Danubio, la Vía Egnatia o la Ruta Diagonal a la que hoy nos vamos a dedicar.

La ruta Diagonal conecta Europa y Asia por el sudeste; es uno de los caminos más antiguos conocidos y aún hoy es muy importante en el mundo. Comienza en la actual Eslovenia y recorre países como Croacia, Bosnia, Herzegovina, Serbia, Montenegro, Bulgaria y Turquía, para continuar hacia el Lejano Oriente. A lo largo de los milenios tuvo varios nombres como Via Diagonalis, Via Militaris, Camino Griego, Via Ragusina en Croacia; pero aún hoy es el eje más importante entre el Este y el Oeste.

Este corredor tuvo un papel muy importante en el intercambio cultural y tiene muchas ramificaciones utilizadas para cruzar los valles o los grandes ríos; en realidad esos caminos nacieron hace cien mil años, cuando nuestro ilustre antepasado el Homo Sapiens ¡comenzaba a establecer las primeras comunicaciones!

El camino Diagonal ha sido y es un puente eterno de conocimiento y coexistencia de culturas y civilizaciones. Une cinco capitales, testigos majestuosas de los más importantes procesos históricos de la Humanidad.

Hay mucho para ver y recorrer en cada uno de los países que son surcados por el Camino Diagonal; por ejemplo en Turquía se encuentran lugares muy conocidos como el Parque Nacional Goreme y el enclave de Capadocia, la Gran Mezquita de Adana, el palacio de Ishak Pasa y muchos más; pero hoy nos dedicaremos a un sitio poco conocido de sobrecogedora belleza: las tumbas de piedra de Ahlat.

Datan de los siglos XII a XV de nuestra era y su importancia se debe a su particular tamaño y diseño, diferentes al resto del mundo islámico. Aparte de algunos pequeños cementerios, en Ahlat hay seis cementerios principales de importancia histórica: Sehir Harabe, Suleyman Tahti, Kirklar, Kale, Merkez y Meydanlik.

Muestran impactantes técnicas decorativas y llevan inscriptos los nombres de los albañiles y artesanos que las levantaron. La caligrafía es uno de los principales elementos de la decoración selyúcida, claramente un componente islámico de su arte.

Hay muchas tumbas de piedra en toda Turquía, pero ninguna puede compararse con la grandiosidad y belleza de las de Ahlat.

Foto: Briandunn53

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Categorias: Bitlis, Patrimonio de la Humanidad



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