Castillo, mansiones y tumbas reales en Amasya

Amasya

Amasya, esta provincia de Turquía ubicada en la región del centro del Mar Negro, descansa sobre las laderas del monte Harşena, en el Valle de Yeçilirmak. Con sus más de 7000 años de historia, fue capital de un reino y cuna de prestigiosos científicos, artistas, poetas. Nos espera con sus más de quinientos sitios para visitar, que componen su patrimonio natural y cultural, las mejores manzanas, cerezas y melocotones y un pueblo amable y acogedor.

Hay mucho para ver y hacer en Amasya, pero hoy nos dedicaremos a sus mansiones, castillos y tumbas, integrantes privilegiadas de su patrimonio monumental. Las mansiones son del típico estilo otomano; fueron construidas entre mediados y fines del siglo XIX, y son una de las más elegantes muestras de la arquitectura civil de aquellos tiempos.

La más hermosa es la Mansión Hazeranlar, construida por Hasan Talat Efendi para su hermana Hanim Hazeran. Otra, magnífica, se conecta mediante una compuerta con el patio de la mezquita, de hecho una doble puerta para los hombres.

El Castillo de Amasya se ubica en la ladera de la montaña Harşane, al oeste del río Yeçilirmak. Tiene cuatro puertas principales que llevan los nombres de Belkis, Saray, Maydonos y Meydan. En el centro hay un pozo de agua llamado Cilanbolu y una prisión, en el sótano, que alcanza los setenta metros bajo tierra.

Hacia el río encontraremos las tumbas de los reyes, del siglo III a.C., ruinas de una torre y de una mezquita. Las tumbas reales están situadas en las colinas, cerca del castillo, y están talladas en la piedra caliza que se extiende como una lisa pared. Llaman la atención ya que los contornos no se separan completamente de la roca. En total hay dieciocho tumbas; según el famoso geógrafo Estrabón, estas tumbas talladas en la roca pertenecían a los reyes del Ponto.

Otra tumba cavada en la roca es la de Aynalı, a 3 Km. de la ciudad; es la mejor y más completa de las tumbas reales, ya que conserva casi toda su decoración; hay seis imágenes a la izquierda y otras seis a la derecha, que figuran los doce discípulos, y otra composición que alberga las imágenes de Jesús y la Virgen María.

Es muy fácil llegar a Amasya, que está muy bien conectada con los distritos vecinos, con Europa y con Irán a través de la carretera internacional E5. También se puede llegar por mar y por aire, ya que el Aeropuerto de la provincia de Samsun se encuentra a sólo 130 Km. Si prefieren viajar en tren, el ferrocarril que llega hasta Amasya es el que une Sivas y Samsun.

Foto: Cultura de Turquía

Imprimir

Etiquetas:

Categorias: Amasya



Comments are closed.