Artes decorativas de Turquía sobre papel

Ebru

El arte del veteado, jaspeado o marmolado del papel es un arte decorativo peculiar de los países del Este; aquí se le llama «ebru», que deriva de una palabra persa que significa «nube», pues los diseños recuerdan evidentemente la forma de las nubes.

Se cree que este arte nació en la India y de allí viajó a Persia y luego fue difundido por el imperio otomano; también se dice que nació en la ciudad de Bujara, en la antigua Turquestán. De hecho en occidente, el papel marmolado es conocido como «papel de Turquía».

Para producir el veteado del papel se parte de una masa mucilaginosa elaborada con sustancias vegetales como el tragacanto, membrillo, bulbos de orquídeas o semillas de lino.   Sobre esta masa se vierte la pintura, finos polvos de colores que se expanden sobre la masa gomosa formando pequeños charcos y ramificaciones.  Luego se apoya la hoja de papel por unos pocos segundos, y emergen miles de diseños diferentes, con detalles y colores únicos. Una técnica moderna incluye la colocación de patrones para que el color se adhiera dejando en blanco el diseño.

Grandes artistas del jaspeado fueron Hatip Mehmed Efendi, del siglo XVIII, seyh Sadık Efendi en el siglo XIX y Bekir Efendi, siglo XX, como Necmeddın Okyay, Düzgünman Mustafa y Niyazi Sayin.

Otra antigua técnica es la iluminación y dorado, llamada «tezhip» que es literalmente «convertir en oro». Antiguamente se utilizó en los libros manuscritos y los bordes de los textos caligráficos. En la Edad Media era utilizado en la decoración de textos religiosos cristianos.  En Turquía comenzó a practicarse en el siglo IX; fue llevado por los selyúcidas a Anatolia. Egipcios y persas desarrollaron su propio estilo, con gran influencia sobre los artistas turcos que en el siglo XVI adoptaron esa escuela. El principal ingrediente es el oro, en una delgada hoja que se disuelve en agua y se mezcla con gelatina.

El arte de decorar con letras árabes surgió entre los siglos VI y X, y en Turquía comenzó a florecer bajo el imperio otomano, con la adopción de la grafía árabe que es suave y cálida.  Seyh Hamdullah es considerado el padre de la caligrafía de Turquía, y su estilo influyó hasta el siglo XVII. El artista Hafiz Osman que vivió en la segunda mitad del siglo XVII fue el gran maestro de todos los que vinieron después.

A los seis estilos principales de caligrafía los turcos agregaron el «talik», con una apariencia totalmente nueva que cobra brillo en los siglos XIX y XX.   Actualmente se enseña en algunas escuelas. Los instrumentos básicos son el lápiz y la pluma cuya caña se afila en forma especial; la tinta se prepara con aceite y hollín, y se utiliza un papel especial que absorbe la tinta y permite a la pluma moverse con facilidad.

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