La arquitectura del agua en Estambul

Fuente de Ahmet III

El sistema de abastecimiento de agua de Estambul comenzó a desarrollarse con los griegos; sin embargo, fueron los romanos los que crearon magníficas estructuras de almacenamiento y distribución como canales y monumentales fuentes conocidas como ninfeos, decoradas con columnas y estatuas.

El agua provenía de fuentes lejanas; por ejemplo el agua de las represas de los bosques de Belgrado llegaba al extremo norte de la ciudad con acueductos tendidos sobre los valles de los ríos que fluyen hacia el Cuerno de Oro.

En el período otomano, se construyeron unas torres llamadas terazisi cuya misión era mantener la presión y nivel del agua; los métodos eran realmente extraordinarios, como dioptras, corobates que eran unas reglas de veinte pies de largo con extremos articulados, y otros.

También desarrollaron cámaras de distribución, que se conectaban con tanques de los cuales partían los sistemas de cañerías. Esta verdadera arquitectura del agua permitía alimentar piscinas, fuentes, baños públicos y casas particulares.  El material preferido para las cañerías era el barro cocido, y para prevenir las filtraciones se recubrían con yeso lökün y una mezcla de jugo de limón con aceite de oliva.  Los hombres que trabajaban en el mantenimiento del sistema tenían su propio gremio y recibían una cuota mensual de baños.

Otras estructuras interesantes eran las que contenían aguas sagradas, provenientes de manantiales que no se utilizaban para las necesidades domésticas y no estaban conectadas al sistema de agua de la ciudad, llamadas Ayazma, y las cuencas circulares de hasta 30 metros de diámetro y 20 de profundidad que servían como puntos intermedios. También los maksem, edificios con cúpulas abovedadas que contenían grandes tanques y cámaras de distribución.

No queda mucho de esa magnífica e ingeniosa arquitectura en la Estambul contemporánea; sin embargo, en distintos puntos de la ciudad hay cisternas abiertas y subterráneas, mientras que fuentes monumentales, hechas de mármol y decoradas con columnas y estatuas, pueden encontrarse en algunas antiguas mansiones.

Parte de esta fascinante historia es narrada por el Acueducto romano de Valens, en Bozdogan, que fue construido en el año 368, el pozo ubicado en el primer patio del palacio Topkapi, conectado con otros cuatro ubicados en el segundo patio.

Más cerca en el tiempo, la fuente de Ahmet Ağa, construida en 1854, de un tipo inusual con columnas; otras diseñadas como fachadas de edificios que tenían gran impacto sobre la arquitectura de la ciudad, como las de Yıldız.  Podemos ver las dos fuentes de Ahmet III, una en la Puerta Imperial en el Palacio de Topkapi y otra en Uskudar, la fuente de Mahmud II en Tophane, y la de Bezmiâlem Valide en Maçka.

Con la llegada de la influencia europea las fuentes comenzaron a transformarse, incorporando el mármol y decorados como rosas, jarrones y frutas, inclusive aleros de estilo barroco.

Foto: Vía Panoramio

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