Egirdir, el lago, la ciudad fantasma y las rosas

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Este lago a 183 Km. de Antalia, se encuentra en un entorno agreste y rural, en la antigua Pisidia o región de los lagos, con sus espejos de agua de colores cambiantes que pasan del azul al gris o al dorado cuando los incendia el sol poniente.

Entre estos lagos en los que se refleja el cielo, custodiados por las nieves eternas del Tauro, se encuentra Egirdir Golu, uno de los lagos más bellos y grandes de Turquía, a más de novecientos metros sobre el nivel del mar y con forma de “S”, serpenteando entre montañas con sus casi 50 Km. de largo y sólo 10 de ancho.

Al sur del lago encontramos la ciudad de Egirdir, en una lengua que apunta hacia el islote de Yesilada, la isla verde, donde se ha creado una represa; allí nos recibe una enorme inscripción sobre la montaña: “Komando”, divisa del ejército turco. Se trata de un campo de entrenamiento, donde estaba en la época romana la ciudad antigua de Prostanna.

El lago ofrece la posibilidad de realizar deportes náuticos como paseos en barco o natación, pesca de lubina y también atrapar cangrejos con ayuda de los pescadores locales, o simplemente descansar en las playas a orillas del lago.

En invierno funciona aquí el Centro de Esquí de Davraz y todo el año es apto para senderismo y recorridos en bicicleta. En la ciudad las mujeres siguen tejiendo kilims con las viejas técnicas y motivos yoruk, el pueblo nómada del Tauro.

Hay mucho para ver y hacer en la ciudad y alrededores, como conocer el centro y su patrimonio histórico, tomar la carretera junto al lago y acercarse al precioso pueblo de Barla, que se encuentra entre el lago y las paredes del Barla Dagi de casi dos mil ochocientos metros de altura; visitar Sagalassos, la ciudad fantasma, de la que se han recuperado casi todas las piedras y ahora está siendo estudiada y reconstruida por la Universidad de Lovaina.

La antigua Sagalassos se organizaba en terrazas en las pendientes del Akdag: existió desde el año 333 a.C. hasta el siglo VI en que terremotos y epidemias obligaron a sus habitantes a emigrar hacia Aglasun, en el valle. La antigua Sagalassos debía su riqueza a los yacimientos de arcilla que la transformaron en uno de los principales centros de alfarería de la región.

Unos renglones para las rosas: aquí se cultiva la rosa damascena, de las que se obtienen aceites para la industria cosmética o la alimentación. Inmensos rosedales color pastel rodean la ciudad de Isparta, uno de los principales centros de cultivo e industrialización, donde todo gira alrededor de la rosa, attar en turco: podrá encontrar tiendas rosa y todo tipo de productos en envases color rosa, desde mermeladas hasta jabones.

Foto: Municipalidad de Isparta

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Categorias: Naturaleza en Turquia



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