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Recorrido Capadocia, llegada al valle

Se propone como un recorrido por Capadocia que comienza al sur de Ürgüp, con el paisaje inundado de conos que se cortan por gargantas sinuosas y grandes valles cubiertos de vegetación. La Capadocia es una  de las regiones más bellas e inquietantes de Turquía; legendario hogar de hadas, aquí, en las cuevas de piedra de hasta 18m. de profundidad, vivió una de las civilizaciones más antiguas del mundo.

La carretera de Güzelöz sale de Ürgüp hacia el oeste de Kaymakli que lo llevará al valle de Üzengi: un recodo de vegetación con palomares.  El pueblo más cercano es Mustafapaşa,  con las fachadas de las casas esculpidas en el acantilado, tiene el espíritu griego de antaño. La plaza de San Constantino y Santa Helena, está adornada por un frontón pintado con racimos de uvas de muchos colores. La madrasa del siglo XIV tiene la puerta elegantemente esculpida, y la iglesia de San Basilio, a la que se entra ascendiendo por una escalera tallada en caoba, fue encontrada en el siglo VIII y restaurada por los griegos; las grandes naves paralelas, la columnata y el ábside son los originales.  Si quieren quedarse aquí, se puede pasar la noche en una pensión del siglo XIX con un hermoso encanto griego.

Desde Mustafapaşa se llega a la carretera que lleva a Soğanli, pasando por el pueblo de Cemilköy en la pendiente de la montaña.   Dos kilómetros más adelante lo sorprenderá el monasterio de Keşlik, descubierto en el siglo XIII, también conocido como Monasterio de los Arcángeles, tiene dos iglesias y su refectorio. Una de las iglesias es llamada Iglesia Negra porque sus frescos se ennegrecieron por el humo del pueblo; la otra iglesia es la de San Esteban, excavada en el siglo IX conserva los mejores frescos realizados en técnica de claroscuro de naranja y amarillo.

Retomando la carretera, el pueblo de Taşkinpaşa es la última parada antes de llegar al valle, que guarda las ruinas de una madrasa adornada por una admirable puerta selyúcida.

Siguiendo por el camino, nos topamos con una meseta de 11 kilómetros tan árida como una estepa con un pequeño pueblo llamado Gúzelöz que parece un oasis por sus plazas arboladas con un horno de pan en la plaza principal.  Luego llegamos a Soğanli con una magnifica vista de la entrada del valle.

Esta falla gigante entre dos pendientes vertiginosas, deslumbra al fondo con conos de toba que forman una barrera entre las paredes del valle y las frondosas orillas del río, y que se recorre a pie, en burro, a caballo o en globo aerostático. Si se encuentra con una campesina, no dude en comprarle una muñeca de trapo.

Foto: Wiki Commons