Tesoros escondidos de Nigde

Nigde

Niğde o Nahita como la llamaban los antiguos hititas, es un pequeño pueblo rodeado de álamos con una fortaleza antigua, a los pies de un macizo volcánico perteneciente a los montes Melendiz Dağlari.

Parece olvidada por los turistas que visitan Capadocia, aunque la ciudad cuente con magníficos edificios Selyúcidas, mausoleos y mezquitas que guardan su brillante pasado. El pueblo es encantador, con sus callecitas y casas antiguas de fachadas claras.

Cuando fue tomada por los Selyúcidas, la ciudad se llenó de obras de arte y edificios representativos de esta cultura, de los que se puede destacar la mezquita de Alaeddin, la más hermosa del pueblo. Tiene la puerta adornada y trabajos en piedra sobre ella. Fue construida en el año 1203.

El mausoleo más bonito es Hüdavent Hatun, del año 1312, su forma es octogonal con cúpula piramidal, muy buen ejemplo del arte selyúcida. El edificio está más decorado en el frente que en las otras áreas. En la parte superior de las paredes y ventanas pueden admirarse delicados frisos con motivos geométricos y florales.

Cerca de este, encontramos Gündoğlu, otro mausoleo más sencillo; es de  planta cuadrada pero muy original,  por las cuatro tablas del tejado que se prolongan hasta la mitad de las paredes, dándole una forma piramidal.

Un lugar imperdible es el Museo Arqueológico; todos los objetos que se encuentran en exhibición son de la región, en especial de Kosk que se encuentra 15 kilómetros al sur de Niğde.

Una de las mezquitas más sorprendentes es la Sungur Bey, del siglo XIV:  Creada por los mongoles, en la portada se puede apreciar parte de las decoraciones esculpidas que la cubrían completamente. La fachada norte es la mejor conservada: un verdadero encaje de piedra dibujada con una sucesión de marcos, estrellas, y follaje alrededor de una preciosa puerta de madera, que también está labrada. Dentro, el espacio es sobrio, alfombrado de rojo con un mihrab que imita la estructura de la portada.

Al lado encontramos el mercado Bedesten, del siglo XVI, con bóveda de cañón apuntado y la mezquita Alaaddin Camii de principios del siglo XIII muy sobria con muy poca ventanas. La puerta está decorada con palmeras y arabescos.

Para disfrutar de los paisajes, montañismo y caminatas, encontramos Aladaglar al norte y Bolkarlar al sur. Es hermoso, durante las nevadas del invierno, observar cómo se abre paso ente la nieve la flor del Kardelen, la única que sobrevive en este clima.

Foto: Wiki Commons

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Categorias: Pequeños pueblos de Turquía



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