Tokat, ciudad secreta

Madrasa Azul, Tokat

Tokat es la capital de la provincia del mismo nombre, poco incorporada a los circuitos turísticos; sin embargo, esta ciudad de la región central del Mar Negro, es nuestro destino ideal para conocer realmente el estilo de vida de las apacibles ciudades o pueblos turcos de montaña.

Esta pequeña ciudad a 112 Km. de Amasya, se puede recorrer a pie. En la entrada de la ciudad hay una bella mansión de madera del siglo XIX completamente restaurada, actualmente un museo que recrea el estilo de vida de las ricas familias otomanas, con su suntuoso techo de madera y ventanas con cristales decorados.

Luego veremos la mezquita Hatuniye, construida por el sultán Beyazit II en homenaje a su madre, sencilla y elegante, ubicada en medio de un animado mercado de frutas y verduras.  Otro lugar para ver es el Mausoleo de Sümbül Baba, una pequeña tumba selyúcida de tejado cónico; y desde aquí podremos ascender hasta las ruinas de la ciudadela otomana, sobre una cresta rocosa. Si llegamos, como premio nos regalará espléndidas vistas de Tokat.

Visitemos Gök Medersa, la Madrasa Azul de Tokat, del siglo XIII; sorprende su elegante fachada rosa y blanca, y su magnífico pórtico de estilo mocárabe. El patio es abierto y se pueden fragmentos de los magníficos azulejos y ladrillos vidriados color turquesa, azul y negro que lo adornaban con motivos que recuerdan a la antigua Persia.  Alberga un museo que exhibe objetos arqueológicos como estatuillas de la Edad del Bronce, una sección de kilims y otra sobre la técnica del “yazmalar” para estampar los manteles de algodón típicos de Tokat.

Hay otros mausoleos y mezquitas a los que será muy fácil llegar; pero es interesante recorrer un poco los alrededores de la ciudad, con sus callejuelas y viejas casas de madera, y los “caravasares”, albergues o refugios de caravanas de comercio, que nos hablan de la antigua prosperidad de la ciudad ya que llegó a tener hasta catorce de estos establecimientos.

Si llegó la hora de descansar, comer algo y llevarnos un recuerdo de la ciudad, nada mejor que el hamam Ali Pasa Hamami, un antiquísimo baño turco que todavía funciona, cuyas cúpulas redondeadas se pueden ver desde distintos puntos de la ciudad, y después del baño reparador pasar por el Tas Hani, mercado de artesanos podremos adquirir uno de los auténticos manteles estampados de algodón. Finalmente, a probar la especialidad de la casa: el tokat kebap, de carne de cordero, con patatas, berenjenas y tomates, que se cocina al horno y se sirve con una deliciosa guarnición de ajos asados.

Foto:  vía Flickr

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