La ciudad subterránea de Derinkuyu

Derinkuyu

En Capadocia, Anatolia Central, encontramos un sinfín de ciudades subterráneas. Un reclamo que atrae una fuente inagotable de turistas durante todo el año; y es que estos lugares, además de la evidente curiosidad que suscitan, ofrecen un gran número de sorpresas arquitectónicas escondidas bajo el suelo.

En la actualidad tan sólo tenemos constancia de aproximadamente 37 ciudades subterráneas, no obstante, es bastante probable que sean muchísimas más las urbes que se alojen en el subsuelo de esta región histórica de Turquía.

En este punto, queremos hablaros de Derinkuyu, que es a día de hoy la más importante de todas ellas. Ésta fue descubierta por casualidad en 1963, cuando un habitante de la ciudad de Derinkuyu quiso realizar obras en su casa-cueva y al tirar una de las paredes descubrió asombrado que había una habitación desconocida por el hasta el momento. Esta extraña habitación dio paso a otra estancia, y esta a su vez a otra. Sin entender cómo, este habitante de Derinkuyu había descubierto una entrada al sistema de túneles que se escondían bajo los pies de la actual ciudad.

Las investigaciones posteriores revelaron que el inicio de esta ciudad podría haber sido excavado por los hititas, allá por 1400 a.C. Los mismos investigadores comenzaron a descender lentamente por el sistema de túneles, llegando hasta los 40 metros. No obstante, a pesar de que en la actualidad existen unos 20 niveles subterráneos, sólo es posible visitar 8, pues el resto (hasta llegar a los 85 metros) estaría reservado a la investigación o sería complicado acceder a ellos por estar obstruido el paso.

Para entender la existencia de esta ciudad, debemos saber que por aquel entonces Capadocia era un lugar bastante codiciado, pues era el encuentro de muchas de las rutas comerciales del momento. Por este motivo, las invasiones eran frecuentes, algo que mermaba considerablemente la población cada cierto tiempo. Fue por este motivo por el que finalmente los habitantes de Capadocia, y en concreto de Derinkuyu, decidieron vivir bajo el suelo.

Así, esta ciudad se habría creado como un enorme refugio en el que sus habitantes residirían realizando, o por lo menos intentando, una vida normal. Esa normalidad se ve reflejada en las distintas estancias que encontramos en la extraña ciudad, como por ejemplo establos, comedores, salas de culto, cocinas, prensas de vino, cisternas de agua, habitaciones o bodegas. Un completo complejo en el que sus moradores encontraban toda clase de comodidades.

Hoy por hoy podemos visitar esta ciudad y de esta forma comprender un poco mejor como vivían aquellas civilizaciones subterráneas. Además, también podremos entender un poco cuáles eran sus sistemas de defensa ante los constantes asedios e invasiones. Sin duda alguna, una ruta de lo más enriquecedora e interesante.

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Foto vía: USPN

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Categorias: Anatolia, Capadocia



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