Dos lugares para dos religiones en Mersin

Mersin

Mersin es una provincia de Turquía ubicada sobre la costa oriental del Mediterráneo; privilegiada por la naturaleza, espera a sus visitantes con más de cien kilómetros de preciosas y limpias playas, preferidas por los buceadores y entusiastas de las actividades subacuáticas.

Pero Mersin tiene atractivos para todos, como sus impactantes yacimientos arqueológicos, pues no debemos olvidar que estamos en la antigua Pomeipolis de los romanos, la tierra que fue el regalo de bodas de Cleopatra a Marco Antonio y un papado en la época cristiana.

Precisamente desde el punto de vista religioso, hay muchos lugares para visitar en Mersin, como la Mezquita Makam y la cueva Ashabi Kehf, tan sagradas para los cristianos como para los musulmanes; estos dos lugares son importantes centros de turismo religioso y están envueltos en leyendas que nos invitan a viajar al pasado.

Makam-ı Şerif: es una mezquita y mausoleo dedicada profeta Daniel; fue construida en 1857. Daniel vivió durante el reinado de Nabucodonosor, entre los años 605 y 562 a.C., y salvó al pueblo judío de la esclavitud a través de su ciencia y predicciones. De hecho Nabucodonosor había soñado que un niño de İsmailoğulları lo expulsaría del trono, de manera que ordenó matar a todos los niños de İsmailoğulları.

Cuando nació Daniel, para protegerlo su familia lo dejó en una caverna y fue adoptado por una pareja de leones; luego se convirtió en profeta y nunca volvió a Babilonia, sino que murió en el lugar donde se levanta la mezquita Makam.

Cuenta la leyenda que durante el período de Ömer la tumba fue abierta y se encontró el cuerpo envuelto en una tela tejida con hilos de oro y un anillo con la figura de dos leones; para preservar el cuerpo, Ömer lo depositó en una tumba muy por debajo del nivel del río, donde se supone que todavía está.

Caverna Ashabi Kehf : a 14 kilómetros de Tarso, y cerca de la ciudad de Ulas, es mencionada en el Corán y considerada sagrada para cristianos y musulmanes. Según la leyenda, siete niños cristianos (Seliha, Mekseline, Meslina, Mernuş, Sazernuş, Debernuş y Kafetatyuş), fueron obligados a renunciar a su fe, pero se escapan y ocultan en la caverna, llevando consigo a su perro Kıtmir.

Dios les concedió un sueño de trescientos años. Cuando despertaron, uno de ellos fue a comprar alimentos a la ciudad y fue detenido por intentar comprar con monedas antiguas, pero cuando otras personas llegaron a la caverna, sólo encontraron siete pájaros, por eso esta cueva se llama “de los siete durmientes”.

Foto: Cultura de Turquía

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